LANZA HÉLICES-AÑOS 70

Estirabas con fuerza y alcanzaban una altura tremenda, aunque en más de una ocasión, se colgaban, o sea, se posaban en un balcón o tejado, donde los perdías casi definitivamente.
Estirabas con fuerza y alcanzaban una altura tremenda, aunque en más de una ocasión, se colgaban, o sea, se posaban en un balcón o tejado, donde los perdías casi definitivamente.